¿Cómo puedo construir una relación positiva con mis hijos e hijas?
Una buena relación no depende de grandes planes, sino de momentos pequeños y repetidos de atención, afecto e interés sincero.
Una buena relación no depende de grandes planes, sino de momentos pequeños y repetidos de atención, afecto e interés sincero.
La relación que tenemos con nuestros hijos e hijas es la base sobre la que funcionan las normas, los límites y la comunicación. Cuando el vínculo es fuerte, cooperan más y recurren a nosotros cuando tienen un problema.
Tener una buena relación no significa que no haya límites. Significa ponerlos sin humillar, y reparar después de un mal momento: «antes te he gritado y lo siento». Pedir perdón no nos quita autoridad; enseña cómo se cuida una relación.
Proponeos que, cada día, las interacciones agradables superen claramente a las correcciones. No es una fórmula exacta, pero ayuda a mirar cómo está la balanza.