¿Cómo puedo hablar con mis hijos de inclusión?
Los niños ven las diferencias y hacen preguntas. Responder con naturalidad les enseña que todo el mundo tiene un lugar en el grupo.
Los niños ven las diferencias y hacen preguntas. Responder con naturalidad les enseña que todo el mundo tiene un lugar en el grupo.
En el colegio, en el parque o en la calle, los niños se encuentran con personas que se mueven, hablan o aprenden de forma distinta. Su curiosidad es sana. Lo que marca la diferencia es cómo respondemos los adultos.
La inclusión se practica. Podemos animarles a invitar a jugar a quien suele quedarse al margen, a adaptar las reglas de un juego para que todos puedan participar y a no reír las gracias cuando alguien se burla de otro.
Los niños escuchan cómo hablamos de los demás en casa. Los comentarios que hacemos sobre personas con discapacidad, de otros orígenes o con otras formas de vivir son la lección más influyente.