¿Cómo puedo usar el humor en la crianza de mis hijos?
Reír juntos baja la tensión, fortalece el vínculo y facilita la cooperación. La condición es reír con el niño, nunca del niño.
Reír juntos baja la tensión, fortalece el vínculo y facilita la cooperación. La condición es reír con el niño, nunca del niño.
El humor es una herramienta educativa poco valorada. Un momento de risas puede desatascar una mañana complicada mucho mejor que tres avisos seguidos, y enseña a los niños que los problemas se pueden mirar desde otro lado.
Relaja el ambiente, reduce las luchas de poder y hace que nos vean cercanos. Además, reírse de uno mismo es un buen modelo de cómo tolerar los errores.
La ironía y el sarcasmo no se entienden bien hasta los ocho o diez años, y pueden hacer daño. Tampoco conviene bromear sobre características del niño ni usar el humor cuando está realmente triste o asustado: en ese momento necesita que le tomemos en serio.
Si dudamos, una pregunta ayuda: ¿nos estamos riendo los dos?