La lectura es mucho más que una asignatura. Un niño o una niña que lee con gusto tiene a su alcance una herramienta que le servirá para aprender cualquier otra cosa, y también una forma de descansar, de imaginar y de ponerse en la piel de otras personas.

Qué aporta

  • Lenguaje. Más palabras y más maneras de decir las cosas.
  • Atención sostenida, cada vez más valiosa en un entorno lleno de estímulos rápidos.
  • Comprensión de los demás. Las historias permiten vivir emociones y situaciones que todavía no han vivido.
  • Rendimiento escolar en todas las materias.
  • Calma. Leer antes de dormir ayuda a bajar el ritmo.

Cómo fomentarla

Leerles en voz alta, también cuando ya saben leer solos. Dejar que elijan: los cómics, las revistas y los libros de animales también son lectura. Visitar la biblioteca, tener libros a la vista y reservar un rato diario sin pantallas.

Qué conviene evitar

Convertir la lectura en un castigo o en una condición para conseguir otra cosa, y obligar a terminar un libro que no gusta. Si nos ven leer a nosotros, entenderán que es algo que vale la pena.