¿Por qué son importantes unas habilidades de comunicación adecuadas?
Saber escuchar, explicar lo que uno siente y pedir lo que necesita protege a los niños en casi todos los ámbitos de la vida.
Saber escuchar, explicar lo que uno siente y pedir lo que necesita protege a los niños en casi todos los ámbitos de la vida.
Las habilidades de comunicación no son un talento con el que se nace. Se aprenden, sobre todo, en casa: viendo cómo hablamos entre nosotros y cómo hablamos con ellos.
Un niño que se comunica bien hace amigos con más facilidad, resuelve conflictos sin agresividad, pide ayuda cuando la necesita y es capaz de explicar qué le pasa. También tiene más recursos para decir que no ante la presión del grupo.
Dedicar un rato diario a conversar sin pantallas, por ejemplo durante la cena. Hacer preguntas abiertas: «¿qué ha sido lo mejor de hoy?» funciona mejor que «¿qué tal?». Hablar en primera persona, «yo me siento», en lugar de acusar. Y reconocerlo cuando se expresan bien: «gracias por decírmelo así».
Cuando nos equivocamos y pedimos perdón, también les estamos enseñando a comunicarse.