¿Qué puedo hacer para que mis hijos coman de todo?
Aceptar alimentos nuevos requiere tiempo y muchas pruebas sin presión. La mesa funciona mejor como lugar de encuentro que como campo de batalla.
Aceptar alimentos nuevos requiere tiempo y muchas pruebas sin presión. La mesa funciona mejor como lugar de encuentro que como campo de batalla.
Que un niño rechace verduras o platos nuevos es muy frecuente y forma parte del desarrollo. La mayoría amplía su dieta con los años, siempre que las comidas no se conviertan en un conflicto.
Obligar, castigar o premiar con postre: convierte la verdura en un trámite y el dulce en el premio. Tampoco ayudan las pantallas en la mesa ni preparar un menú aparte cada día.
Horarios regulares, comidas sin prisas y conversación sobre otras cosas. Si un día no quiere probarlo, se retira el plato sin comentarios y se vuelve a ofrecer otro día.
Si la variedad es muy reducida o hay pérdida de peso, conviene comentarlo con el pediatra.