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· 1 min de lectura · Juegos y tecnología· Vida en familia· Motivación

¿Cómo afecta mi actitud a la motivación de mi hijo o hija con el deporte?

Lo que decimos desde la grada y en el coche de vuelta puede hacer que un niño ame el deporte o que lo deje.

Por GroWinApp

La mayoría de niños hacen deporte para pasárselo bien y estar con los amigos. Ganar les importa, pero menos de lo que pensamos. Cuando el adulto pone el resultado por delante de todo, la actividad deja de ser un juego.

Actitudes que motivan

  • Valorar el esfuerzo y la mejora, no solo los goles o las medallas.
  • Animar a todo el equipo y respetar a árbitros y entrenadores.
  • Preguntar «¿te lo has pasado bien?» antes que «¿habéis ganado?».
  • Dejar que elija el deporte y aceptar que lo quiera cambiar.
  • Estar ahí, sin hacer de entrenador desde la banda.

Actitudes que desmotivan

Gritar instrucciones durante el partido, analizar los errores en el coche, compararlo con los compañeros, retirarle el afecto cuando pierde o proyectar en él nuestras aspiraciones deportivas.

Una frase útil

Muchos deportistas recuerdan que lo que más les ayudaba era oír, después de competir, algo tan sencillo como: «me encanta verte jugar».

Qué está en juego

Un niño que asocia el deporte con presión tiende a abandonarlo. Uno que lo asocia con diversión y apoyo tiene más posibilidades de mantener una vida activa cuando sea adulto, que es lo que realmente queremos.