¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija a no hacerse pipí en la cama?
Hacerse pipí en la cama es frecuente e involuntario. Con paciencia, algunos hábitos y ayuda profesional cuando hace falta, se resuelve en la gran mayoría de los casos.
Hacerse pipí en la cama es frecuente e involuntario. Con paciencia, algunos hábitos y ayuda profesional cuando hace falta, se resuelve en la gran mayoría de los casos.
La enuresis nocturna, que es como se llama, afecta a muchos niños de primaria, más a menudo a los varones. No es pereza ni rebeldía: tiene que ver con la maduración, con un sueño muy profundo o con la cantidad de orina que se produce por la noche, y suele haber antecedentes familiares.
A partir de los cinco o seis años, si pasa a menudo o si el niño lo vive mal, conviene hablarlo con el pediatra. También si vuelve a pasar después de meses de noches secas o si hay escapes durante el día.
Los hay eficaces. Uno de los que mejor funciona es la alarma, un sensor que suena con las primeras gotas y enseña a despertarse. El profesional indicará cuál es el adecuado.
Mientras tanto, conviene facilitar que pueda ir de colonias o dormir en casa de un amigo con discreción.