¿Cómo puedo enseñar a mi hijo o hija a manejar el dinero?
La educación financiera empieza con una hucha. Decidir, esperar y equivocarse con cantidades pequeñas es la mejor escuela.
La educación financiera empieza con una hucha. Decidir, esperar y equivocarse con cantidades pequeñas es la mejor escuela.
Los niños y niñas ven cómo pagamos con tarjeta o con el móvil y pueden llegar a pensar que el dinero no se acaba. Enseñarles a manejarlo es enseñarles a esperar, a elegir y a valorar el esfuerzo.
Dar dinero extra cada vez que lo piden, rescatarlos siempre de las malas decisiones y hacer del dinero un tema tabú.
Explicar con naturalidad que el dinero viene del trabajo y que hay que decidir en qué se gasta les hace entender el valor de las cosas.