¿Puedo hablar del suicidio con mis hijos?
Sí. Hablar de ello con calma y con palabras adecuadas a la edad no pone la idea en la cabeza de nadie. El silencio, en cambio, deja a los niños solos con sus preguntas.
Sí. Hablar de ello con calma y con palabras adecuadas a la edad no pone la idea en la cabeza de nadie. El silencio, en cambio, deja a los niños solos con sus preguntas.
El suicidio es un tema del que cuesta hablar, y más con niños. Pero pueden oír la palabra en la escuela, en una noticia o porque ha pasado cerca. La investigación es clara: preguntar o hablar sobre el suicidio no aumenta el riesgo, y puede abrir la puerta a pedir ayuda.
Decir la verdad, adaptada a la edad, es mejor que una versión que acabará descubriendo por otros. Conviene repetir que no es culpa de nadie y mantener las rutinas.
Si habla de querer morir, de desaparecer o de hacerse daño, hay que tomárselo en serio, escuchar sin reñir y pedir ayuda profesional sin esperar. El teléfono 024 atiende la conducta suicida las veinticuatro horas, y el 112 en caso de urgencia.