¿Cómo funciona el refuerzo diferencial?
En lugar de centrarnos en la conducta que queremos eliminar, el refuerzo diferencial pone la atención en la que queremos ver más a menudo.
En lugar de centrarnos en la conducta que queremos eliminar, el refuerzo diferencial pone la atención en la que queremos ver más a menudo.
El refuerzo diferencial es una técnica de modificación de conducta con mucho respaldo científico. Se basa en dos pasos que van juntos: dejar de dar atención a la conducta inadecuada y reforzar de manera clara una conducta alternativa.
Si un niño interrumpe constantemente mientras hablamos por teléfono, podemos ignorar las interrupciones y, en cambio, agradecerle enseguida cuando espera su turno o nos toca el brazo en silencio. Con el tiempo, esperar le resulta más útil que interrumpir.
Al principio la conducta inadecuada puede aumentar durante unos días, porque el niño comprueba si todavía funciona. Si mantenemos el plan, suele disminuir. No es adecuado ignorar conductas que le hacen daño a él o a los demás: en estos casos hay que intervenir.