¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo o hija con la escuela?
Más que hacer de maestros en casa, los niños y niñas necesitan que mostremos interés, que demos valor a aprender y que los acompañemos en las dificultades.
Más que hacer de maestros en casa, los niños y niñas necesitan que mostremos interés, que demos valor a aprender y que los acompañemos en las dificultades.
La implicación de la familia es uno de los factores que más influyen en cómo le va a un niño en la escuela. Pero implicarse no quiere decir controlar ni hacerle el trabajo.
Asistir a las reuniones, mantener el contacto con la tutora o el tutor y comentar pronto cualquier preocupación. Familia y escuela deben ir en la misma dirección.
Si le cuesta mucho una asignatura, evita ir a clase o se queja a menudo de dolor de barriga por las mañanas, conviene escucharle y hablarlo con el centro. A veces hay una dificultad de aprendizaje o un problema con los compañeros.
Equivocarse forma parte de aprender. Un niño que no tiene miedo al error se atreve a probar cosas difíciles.