¿Cómo hacer que nuestra separación sea menos difícil para nuestros hijos? (Parte I)
La manera en que se comunica una separación influye mucho en cómo la viven los niños. Claridad, unidad y un mensaje repetido: no es culpa tuya.
La manera en que se comunica una separación influye mucho en cómo la viven los niños. Claridad, unidad y un mensaje repetido: no es culpa tuya.
Una separación es un cambio grande para toda la familia. Los niños pueden adaptarse bien, y lo que más pesa en su adaptación no es la separación en sí, sino cómo se gestiona. En esta primera parte hablamos de cómo explicarlo.
Tristeza, rabia, silencio, preguntas repetidas o incluso aparente indiferencia. Todas son normales. Conviene dejar la puerta abierta: «puedes preguntarme lo que quieras, hoy u otro día».
Dar falsas esperanzas de reconciliación, pedirles que elijan y hacerles guardar secretos.
En la segunda parte hablaremos de cómo organizar el día a día después de la separación.