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· 1 min de lectura · Vida en familia· Emociones· Rutinas

¿Cómo hacer que nuestra separación sea menos difícil para nuestros hijos? (Parte II)

Después de la separación, lo que protege a los niños es la estabilidad, unas rutinas parecidas en las dos casas y quedar fuera del conflicto de los adultos.

Por GroWinApp

En la primera parte hablábamos de cómo explicar la separación. En esta nos centramos en lo que viene después: la vida repartida entre dos casas.

Mantenerlos fuera del conflicto

Es el factor que más influye en su bienestar. Esto quiere decir no hablar mal del otro delante de ellos, no usarlos de mensajeros ni de espías, y no discutir durante los intercambios.

Dar estabilidad

  • Un calendario visible para que sepan dónde estarán cada día.
  • Normas básicas parecidas en las dos casas: horarios de sueño, pantallas, deberes.
  • Sus cosas en cada casa, para que no se sientan de visita.
  • Mantener escuela, amigos y actividades siempre que se pueda.

Las transiciones

Los cambios de casa son momentos delicados. Ayuda que sean puntuales, breves y tranquilos, y darles un rato para aterrizar sin interrogarlos sobre lo que han hecho.

Permiso para querer a los dos

Deben poder hablar del otro progenitor y pasárselo bien con él sin sentir que nos traicionan.

Cuidarnos

Un adulto desbordado tiene menos paciencia. Buscar apoyo propio, y ayuda profesional o mediación si el conflicto no baja, también es cuidarlos a ellos.