¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija cuando tiene pesadillas?
Las pesadillas son habituales en la infancia. Consolar, escuchar y cuidar las rutinas de sueño suele ser suficiente para que pierdan fuerza.
Las pesadillas son habituales en la infancia. Consolar, escuchar y cuidar las rutinas de sueño suele ser suficiente para que pierdan fuerza.
Una pesadilla es un sueño que da miedo y despierta al niño, normalmente en la segunda mitad de la noche. A diferencia de los terrores nocturnos, se despierta del todo, recuerda lo que ha soñado y busca consuelo.
Si quiere hablar de ello, escucharle. Dibujar la pesadilla e inventarle un final diferente o divertido ayuda mucho: le da sensación de control. Evitar contenidos que dan miedo, sobre todo a última hora.
Horarios regulares, un rato tranquilo antes de dormir, sin pantallas, y una lucecita o un peluche si le da seguridad.
Burlarnos de su miedo, decirle que «ya es mayor» o convertir en costumbre que cada noche acabe durmiendo en nuestra cama.
Si las pesadillas son muy frecuentes, repiten siempre el mismo tema, aparecen después de un hecho difícil o le hacen tener miedo de ir a dormir, vale la pena hablarlo con un profesional.