¿Cuáles son los beneficios psicológicos de la práctica de actividad física en la infancia?
Moverse no solo fortalece el cuerpo. También mejora el estado de ánimo, la concentración y la manera en que los niños se ven a sí mismos.
Moverse no solo fortalece el cuerpo. También mejora el estado de ánimo, la concentración y la manera en que los niños se ven a sí mismos.
Cuando pensamos en deporte infantil solemos pensar en salud física. Pero la investigación muestra que la actividad física regular tiene también efectos claros sobre el bienestar psicológico de los niños.
Las recomendaciones internacionales hablan de una media de sesenta minutos diarios de actividad moderada o intensa. No hace falta que sea deporte organizado: ir a pie a la escuela, jugar en el parque o bailar en casa también cuentan.
Lo más importante es que se lo pasen bien. Dejarles elegir, probar actividades diferentes, movernos con ellos y poner el acento en el esfuerzo y no en el resultado hace más probable que mantengan el hábito de mayores.