Cuando pensamos en deporte infantil solemos pensar en salud física. Pero la investigación muestra que la actividad física regular tiene también efectos claros sobre el bienestar psicológico de los niños.

Qué aporta

  • Mejor estado de ánimo. Después de moverse, los niños suelen estar más tranquilos y contentos.
  • Menos ansiedad y estrés. El ejercicio ayuda a descargar tensión.
  • Más atención. Los ratos de actividad mejoran la concentración en el aula y en los deberes.
  • Mejor sueño. Cuesta menos dormirse y se descansa mejor.
  • Autoestima. Ver que el cuerpo aprende cosas nuevas da sensación de competencia.
  • Vida social. Los juegos y los deportes de equipo son una manera natural de hacer amigos.

Cuánta actividad

Las recomendaciones internacionales hablan de una media de sesenta minutos diarios de actividad moderada o intensa. No hace falta que sea deporte organizado: ir a pie a la escuela, jugar en el parque o bailar en casa también cuentan.

Para que dure

Lo más importante es que se lo pasen bien. Dejarles elegir, probar actividades diferentes, movernos con ellos y poner el acento en el esfuerzo y no en el resultado hace más probable que mantengan el hábito de mayores.