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· 1 min de lectura · Comportamiento· Vida en familia· Emociones

¿Cómo puedo ayudar a mis hijos a tener una mejor autorregulación?

La autorregulación es la capacidad de gestionar las emociones, la atención y la conducta. Se construye con los años, primero con la ayuda de un adulto y después por sí solos.

Por GroWinApp

Esperar el turno, acabar una tarea aunque aburra o calmarse después de un disgusto son ejemplos de autorregulación. Es una de las habilidades que mejor predicen el bienestar y el rendimiento escolar, y se entrena.

Primero, la corregulación

Los niños aprenden a regularse porque alguien les ha ayudado antes a hacerlo. Nuestra presencia tranquila cuando están desbordados es el modelo que acabarán interiorizando.

Qué ayuda

  • Rutinas previsibles. Saber qué viene después ahorra mucha energía.
  • Sueño, comida y movimiento. Un niño cansado o con hambre se regula peor.
  • Juegos con reglas: el escondite inglés, «Simón dice», juegos de mesa con turnos.
  • Herramientas para calmarse: respirar despacio, contar, ir a un rincón tranquilo.
  • Planificar en voz alta. «Primero haré esto, después aquello».
  • Esperas pequeñas que se van alargando.

Después de un mal momento

Hablarlo cuando ya esté tranquilo: qué ha pasado, qué ha sentido y qué puede probar la próxima vez.

Expectativas ajustadas

El autocontrol madura lentamente. Un niño de siete años no se puede regular como uno de doce, y todos lo hacen peor al final del día.

Nuestro ejemplo, sobre todo cuando nosotros perdemos la calma y la recuperamos, es la lección principal.