¿Cómo puedo ayudar a mis hijos a tener una mejor autorregulación?
La autorregulación es la capacidad de gestionar las emociones, la atención y la conducta. Se construye con los años, primero con la ayuda de un adulto y después por sí solos.
La autorregulación es la capacidad de gestionar las emociones, la atención y la conducta. Se construye con los años, primero con la ayuda de un adulto y después por sí solos.
Esperar el turno, acabar una tarea aunque aburra o calmarse después de un disgusto son ejemplos de autorregulación. Es una de las habilidades que mejor predicen el bienestar y el rendimiento escolar, y se entrena.
Los niños aprenden a regularse porque alguien les ha ayudado antes a hacerlo. Nuestra presencia tranquila cuando están desbordados es el modelo que acabarán interiorizando.
Hablarlo cuando ya esté tranquilo: qué ha pasado, qué ha sentido y qué puede probar la próxima vez.
El autocontrol madura lentamente. Un niño de siete años no se puede regular como uno de doce, y todos lo hacen peor al final del día.
Nuestro ejemplo, sobre todo cuando nosotros perdemos la calma y la recuperamos, es la lección principal.