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· 1 min de lectura · Comportamiento· Emociones· Evitación

¿Es útil intentar evitar las emociones desagradables?

Huir del miedo, la tristeza o la rabia alivia a corto plazo, pero suele hacerlas más grandes. Aprender a estar con ellas es una habilidad que se puede enseñar.

Por GroWinApp

Ningún padre ni madre quiere ver sufrir a su hijo. Por eso es tan tentador distraerlo cuando llora, evitarle aquello que le da miedo o decirle «no pasa nada». El problema es que las emociones desagradables tienen una función: el miedo avisa de un peligro, la tristeza de una pérdida, la rabia de una injusticia.

Qué pasa cuando evitamos

Si un niño evita siempre lo que le da miedo, no llega a comprobar que podía afrontarlo, y el miedo crece. Si aprende que estar triste es algo que hay que esconder, deja de contarnos qué le pasa. La evitación da alivio inmediato y problemas más adelante.

Qué podemos hacer en lugar de eso

  • Poner nombre a la emoción. «Parece que estás decepcionado».
  • Validarla. «Es normal sentirse así cuando pasa esto».
  • Quedarnos cerca sin correr a solucionarlo.
  • Recordar que pasa. Las emociones suben y bajan, como una ola.
  • Afrontar poco a poco lo que da miedo, con pasos pequeños y nuestro apoyo.

Dar ejemplo

Cuando decimos «hoy estoy nerviosa y me iré a caminar un rato», les enseñamos que las emociones se pueden sentir y gestionar sin huir de ellas.